Información Analizada

Monday, September 12, 2005

Recientemente se ha publicado la lista con los candidatos al Parlamento, cuya nueva conformación entrará en vigencia a partir del marzo del año 2006. En esta se puede constatar que muchos de los candidatos son parientes o tienen alguna vinculación por algún lado.

Teniendo presente el actual sistema binominal, donde los partidos son los que designan a los candidatos, la comunidad no tiene una opción real para elegir - tener presente la Circunscripción Decima Norte -, es decir, los que eligen realmente son las cupulas que están a cargo de los partidos políticos y el pueblo sólo debe ratificar esta designación. Es en este contexto donde antes que se inscribiesen, vale decir, aún antes que fuesen candidatos ya conocíamos los nombres de los Senadores de la Circunscripción aludida más arriba.

Después de este preámbulo podemos referirnos al título de este comentario. En el distrito compuesto por las Comunas de Cerro Navia, Quinta Normal y Lo Prado se está produciendo o mejor dicho se está manifestando esta nueva expresión democrática, en la que la ciudadanía sólo le queda ratificar al hermano, a la hermana, a la esposa y al padre. Nos referimos a la Familia Girardi. Con Cristina como Alcaldesa; al hermano Concejal en Lo Prado; a Paula la esposa del Guido, Concejal en Cerro Navia; Al Padre Candidato a Diputado y al gran Guido, Candidato a Senador. Sólo queda Quinta Normal. Los hijos están pequeños, pero crecerán y podrían estar en esta última Comuna.

Todos ellos recibirán dinero fiscal, es decir, suculentas dietas. La familia pareciera que tiene el gran "Don", donde son las únicas personas con la capacidad y gran disposición de servicio público. En Cerro Navia muchos recuerdan al que fue el candidato del Partido del señor Girardi, don Mario Gebauer. Lo llevarón a la comuna y durante casí cuatro años se vió más que la Alcaldesa, tabajando en ese sector de Santiago poniente. De repente "no quiso" ser candidato. Así las cosas y nuestros dineros quedarán en familia. Ahora, con la postulación del señor padre de la familia, se puede señalar que don Mario Gebauer no podía postular, no era de la familia.

Obviamente, no es el nepotismo de la historia, pero si se parece mucho, donde cada cierto tiempo no vemos obligados a elegir entre un par de candidatos, poniendo en juego nuestros principios, puesto que debemos optar entre alternativas siempre malas. Se juega con nuestros planteamientos, nuestras posiciones, y se recurre a una charada. Con toda seguridad se explicará que son electos, pero debemos tener presente a los señores Allamand y Frei. Ya son Senadores. Referente a los Girardi, son la familia elegida, la del "don", pobre PPD distrital que no tiene más gente con condiciones de "Servicio Público".

No hay salud.

Tuesday, September 06, 2005

BBC 4 de mayo del 2005


Perú/Chile: "Malas Relaciones"

Ecuador se enfrentó a Perú en 1995 por un conflicto fronterizo.
Perú anunció la suspensión de sus "gestos de buena voluntad" con Chile, así como las conversaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio entre los dos países.
El anuncio fue dado a conocer por el presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, después que Chile decidió no ofrecer disculpas por la supuesta venta de armas a Ecuador en 1995, hecho que no ha reconocido.
Según Ferrero, Perú recibió una respuesta oficial de Chile la cual se consideró "completamente insatisfactoria".
Ferrero también anunció la suspensión de las medidas de confianza mutua y coordinaciones bilaterales conocidas como "Dos por Dos" y que significa el encuentro entre cancilleres y ministros de Defensa de ambos países.

Chile responde

El pasado lunes, el gobierno peruano presentó una "nota de protesta" por la presunta venta de armas que hizo Chile a Ecuador.
Chile respondió en un comunicado que es "inaceptable" dudar de su papel de garante y que el caso ya fue explicado en 1995.
Chile fue garante del Protocolo de Río de Janeiro firmado en 1942 entre peruanos y ecuatorianos.
Antes del anuncio de Perú, el comandante en jefe del Ejército chileno, general Juan Emilio Cheyre, destacó el "excelente" estado de las relaciones con el Ejército peruano.
Por su parte, el vicepresidente del Senado chileno, Jaime Gazmuri, señaló a la agencia de noticias EFE que la decisión peruana "revive conflictos superados ampliamente".
"Yo no encuentro ninguna explicación para esta agresividad del gobierno del presidente Alejandro Toledo y encuentro muy desafortunada la última declaración del gobierno peruano", dijo el legislador, especialista en temas de defensa.

Sunday, September 04, 2005

UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE CHILE
FACULTAD TECNOLÓGICA
Diseño Gráfico Industrial














Eutanasia: Licencia para Morir







Asiganatura: Ética
Alumna: Cynthia Muñoz Cabrera
Profesor: Ariel Rementeria P.EUTANASIA: LICENCIA PARA MORIR.


INTRODUCCIÓN


El derecho esencial que debe asistir a todo ser humano, siempre, es el de la vida.
Cuando las condiciones de salud se han perdido y la enfermedad lleva a quien la padece a una situación irreversible, cabe preguntarse si se esta cuidando la vida o prolongando la agonía.
La muerte como fenómeno social ha recibido el culto y la veneración del hombre a través de los siglos. Las ceremonias funerarias, mezcla de celebración y temor, han sido motivo de estudio, tanto como la vida, por parte de científicos, filósofos y teólogos; los diferentes cultos, por su parte le han dado interpretaciones diversas: castigo, redención, “un paso al más allá”, “el valle de los muertos”, etc. Como si un calificativo sonoro pudiera por si sólo explicarla como fenómeno, que por irreversible ha sido a la vez motivo de rechazo y búsqueda, en la cual ciencia y religión se han mezclado.
A través de los siglos el hombre ha querido explicar la muerte como un paso hacia otros mundos mejores y eternos, considerando éste como temporal y de preparación para ese viaje. Ello ha hecho que metafóricamente haya tratado de hacer un culto a la vida y a la perfección de la misma, descartando con actitudes de discriminación a los deformes, enfermos mentales y a las razas no deseadas.
Es posible que la eutanasia sea solamente una manifestación más de esa actitud que con el correr de los siglos ha merecido la crítica y condena de las diferentes civilizaciones, pero que no por ello, ha impedido la búsqueda por medio de ella de una perfección que nunca se ha logrado. Es ley en Holanda, porque sus habitantes se sienten capaces de decidir por sus propias existencias. Allí, los enfermos desahuciados que estén sufriendo podrán exigir al médico, familia y a un comité ético que los dejen morir mediante una inyección. Derecho a no querer seguir en una vida que ya no consideran vida.
En Chile, los especialistas respetan a sus colegas europeos, pero definitivamente piensan que no es el momento de despenalizar nada. Al parecer, sólo los que han estado cerca del dolor pueden entender opciones como ésta.
Elegir morirse y tener a alguien que ayude en caso de estar desahuciado. A esto le llaman eutanasia. Holanda acaba de despenalizarla y no creen que con esta iniciativa legal estén dando licencia para matar. En el resto del mundo, la sola palabra genera horror; qué cómo terminar con la vida de otro, qué quién decide desconectar a alguien que lleva más de un año en coma, qué cómo se le ocurre a una anciana australiana invitar a los canales de televisión a presenciar su suicidio asistido.
El término eutanasia, se cita por primera vez en la “Utopía” de Tomás Moro (1478-1535, año en que fue decapitado), aparece el concepto médico y moral de la eutanasia:
“… Cuando a estos males incurables se añaden sufrimientos atroces, los magistrados y sacerdotes, se presentan al paciente para exhortarle, tratan de hacerle ver que está ya privado de los bienes y funciones vitales… y puesto que la vida es un puro tormento, no debe dudar en aceptar la muerte, no debe dudar en liberarse a sí mismo o permitir que otros le liberen…”


DEFINICIÓN

Podemos entender la eutanasia, como aquella conducta o comportamiento tendente al cese o mitigamiento de los sufrimientos de otra persona, cuando tal conducta o comportamiento implica necesariamente la producción directa de la muerte o el aceleramiento de su producción.
En general, eutanasia significa el hecho de provocar una muerte fácil y sin dolores a un paciente que está próximo a morir por causa de una enfermedad terminal. El mismo paciente puede inducirse la muerte sin el conocimiento ni la cooperación de otras personas. Puede también ser provocada por otros a petición del enfermo o con su consentimiento. En todos estos casos se habla de eutanasia voluntaria. Si se causa la muerte contra la voluntad del paciente o sin su consentimiento, hablamos entonces, de eutanasia involuntaria.
En los siguientes diccionarios, el término eutanasia está definido como:
EUTANASIA: (gr. Thanatos, muerte; euthanatos, muerte sin dolor). Alivio del trance de la muerte con medios adecuados. Provocación del término de la vida en caso de enfermos incurables o sometidos a graves sufrimientos. ___ Ayuda a bien morir.
Diccionario Psicológico Friederich Dorsch.

EUTANASIA: (gr. euthanasia: eu = bien + thanatos = muerte). Muerte sin dolor. Doctrina que sostiene la legitimidad de poner fin con la muerte a los sufrimientos incurables.
Diccionario Anaya de la Lengua.

EUTANASIA: (gr. eu: bien; thanatos: muerte). Muerte sin sufrimiento físico y, en sentido estricto, la que así se provoca voluntariamente.
Diccionario de la Real Academia Española 20* Edición.


CLASIFICACIÓN

La clasificación de los diferentes tipos de eutanasia se centra en la conducta que lleva a cabo una tercera persona. Es decir, podemos encontrarnos ante.

Una conducta omisiva (un no hacer).

Una conducta activa indirecta (un hacer indirecto), consistente en aplicar terapias analgésicas con la intención primordial de aliviar los dolores del sujeto, pero sabiendo que aceleran el fallecimiento del sujeto.

Una conducta activa indirecta (un hacer directo), que conlleva a la muerte del paciente por motivos humanitarios, con el consentimiento del mismo, cuando se enfrenta a una muerte próxima o anticipada, patológica o traumática, inevitable y dolorosa, cuando su calidad de vida es ínfima, siéndole imposible al paciente ocasionarse su propia muerte, o bien ante un estado de inconsciencia profunda e irreversible.

Cuando nos referimos a una calidad de vida ínfima hacemos referencia a situaciones de pérdida o inutilización de órganos, miembros o sentidos, hasta el punto de que el paciente queda totalmente inmovilizado. Esta situación ha de ser tal que incluso el propio sujeto no podría quitarse la vida, pero no por falta de decisión, sino por imposibilidad de ejecución.
Si bien es fácil una delimitación conceptual entre los diferentes tipos de eutanasia, la realidad clínica plantea situaciones en que los límites entre una modalidad y otra, son difíciles de precisar.

EUTANASIA PASIVA: Se caracteriza fundamentalmente por una conducta omisiva. El médico no aplica medidas extraordinarias de tratamiento y deja seguir el proceso, limitándose a aliviar el dolor y el sufrimiento del paciente. Constituiría el equivalente a dejar morir al paciente. Podemos definirla como la no-implantación o la supresión (en este caso nos encontramos ante una acción) de procedimientos técnico-médicos, tendentes a prolongar artificialmente la vida de una persona que padece una enfermedad incurable y se encuentra en fase terminal.
Evidentemente, el límite entre la eutanasia pasiva y la activa (en la que hay una actuación directa, dirigida a acortar la vida del paciente) es difícil de establecer. Retirar un respirador de un paciente en fase terminal, puede considerarse como una eutanasia pasiva en algunos casos, pero también reúne todas las características que le permiten calificarse como una eutanasia activa, como se analizara a continuación.


EUTANASIA ACTIVA: Hay una actuación que acelera el fallecimiento del sujeto. A su vez, pueden considerarse las siguientes situaciones:

Eutanasia activa indirecta, que consiste en la aplicación de técnicas o la administración de medicamentos a una persona con una enfermedad incurable y dolorosa, con el fin primordial de paliar sus padecimientos, y que conlleva como efecto secundario un acortamiento de su vida. Nos encontramos ante el principio del doble efecto, que presenta unos riesgos fácilmente evidenciables y que podría servir para justificar toda clase de situaciones. Si la decisión de aplicar el fármaco para aliviar el dolor supone la única vía posible para ayudar a no sufrir al enfermo agonizante que pide el aplacamiento de su sufrimiento, el riesgo del acortamiento de la vida puede ser asumido por el médico.


Eutanasia activa directa, en la que hay una actuación directa encaminada a acortar la vida del paciente. En la actualidad, es identificable de forma absoluta con el homicidio rogado; es decir, llevar a cabo la muerte de una persona a petición de ésta, ante la angustia de una enfermedad incurable y dolorosa que determina un estado de postración o bien una calidad de vida mínima, en que le resulta imposible realizar la más pequeña actividad, necesitando la asistencia constante y total de terceras personas. Son, por lo tanto, tres las características definitorias de este concepto: ejecución directa de la muerte, a petición del enfermo, que por sí mismo no puede hacerlo. Hay que dejar bien en claro que en estas circunstancias la aplicación de medidas que desembocan en la muerte del enfermo, cuenta con el consentimiento de éste. En aquellos casos en los que actúa sin el consentimiento, la conducta es totalmente identificable con el homicidio voluntario.


DISTANASIA: En el extremo opuesto, se encuentra el concepto de distanasia, que se ha denominado muy gráficamente encarnizamiento terapéutico y que englobaría aquellas actuaciones terapéuticas tendientes a mantener con vida y a costa de prolongar un sufrimiento sin sentido.
Pero, ¿qué es lo que constituye una prolongación ilícita de la vida y qué es lo que constituye una abreviación ilícita de la misma?, en otra palabras, ¿cómo podemos distinguir entre la eutanasia y la distanasia? La respuesta está en la distinción entre “medios proporcionados y medios desproporcionados”. ¿Debemos siempre prolongar la vida por cualquier medio? No. El principio anterior no nos obliga a utilizar los llamados “medios desproporcionados” (siempre y cuando se respeten los legítimos deseos del enfermo), pero sí estamos obligados a utilizar siempre “medios proporcionados” (teniendo en cuenta los legítimos deseos del enfermo). Esto no es eutanasia, pero si dichos medios son utilizados sin respetar los legítimos deseos del enfermo, es distanasia (encarnizamiento terapéutico). Por otro lado, el no utilizar o el retirar “medios proporcionados”, es eutanasia.
“En cada caso, se podrán valorar bien los medios poniendo en comparación el tipo de terapia, el grado de dificultad y de riesgo que comporta, los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación con el resultado que se puede esperar de todo ello, teniendo en cuenta las condiciones del enfermo y sus fuerzas físicas y morales.”


SUICIDIO VOLUNTARIO: Suicidio: deseo de extinción en ausencia de la muerte inminente.
El médico pone a disposición del paciente suicidante los medios para tal fin, por lo tanto, se limita a ayudar. ¿Complicidad?
Suicidante: (el que lo desea), pide ser asistido en la técnica.
Suicida: (el que lo comete), es auxiliado por la medicina.
¿Es un acto de libertad individual? Preguntas sin respuesta.


EUTANASIA VOLUNTARIA: Respeta el principio de autonomía y es más fácilmente justificable. Siempre en pacientes autónomos, capaces y conscientes.
Los médicos deben certificar el estado terminal, subjetivizado por el paciente, el médico y la familia y la desproporción del tratamiento subjetivamente evaluada por el paciente.
Vinculada al rechazo al tratamiento.


EUTANASIA VOLUNTARIA: Solo en personas incompetentes (incompetencia original o adquirida).
La decisión la tomará el familiar, el médico o el juez, excepto que en una incompetencia adquirida haya una directiva adelantada o testamento vital o moral.
Hay riesgos de homicidio y de abuso del Estado por discriminación eugenésica.
Argumentos a favor para determinar la incompetencia: edad (bebé malformado o anciano, handicap mental (psicóticos o deficientes mentales), inconsciencia.
Son casos altamente polémicos.

CASOS RESONANTES

Experimentos con “Cobayos Humanos”:

1. Uno de los casos polémicos tuvo lugar en el Jewish Chronic Disease Hospital de Brooklyn (1963) donde inyectaron a pacientes crónicos graves con células cancerosas vivas.
2. Otro sucedió en el Colegio Estatal de Willowbrook de New York (1967) una institución de chicos con deficiencias mentales a quienes se les inoculó virus de hepatitis.
3. Un tercer caso importante lo representó un grupo de pacientes de raza negra con sífilis. A ninguno de ellos se les brindó tratamiento antibiótico para poder estudiar mejor la evolución de la enfermedad hasta la muerte. El proyecto lo inició la U.S. Public Health Service en Tuskegee, Alabama, desde 1932 hasta 1972. A partir de 1940 hubiera sido posible tratar a estas personas con penicilina pero no se hizo. En 1965, el proyecto sufrió algunas objeciones pero no fue sino hasta 1972, año en que el caso recibió la atención de la prensa y fue ampliamente publicitado, que una comisión designada para investigarlo lo declaró "éticamente injustificable". A esos seres humanos se les negó la cura y se los hizo sufrir innecesariamente para investigar más a fondo la enfermedad.

Los Casos Kevorkian.

El "Doctor Muerte", como se lo llama, fue involucrado en 130 casos de suicidio asistido desde 1990.
Algunos casos que involucran a Kevorkian, son los siguientes:
1990: El 4 de junio - el Janet Adkins paciente que padecía Enfermedad de Alzheimer, 54 años, de Portland, la Mena., drogas letales inyectadas en su cuerpo con la máquina del suicidio de Kevorkian.
1991: Oct. 23 - Kevorkian asiste las muertes de Sherry Miller, 43 años, de Roseville que inhala monóxido del carbono y Marjorie Wantz, 58 años, de Sodus que se muere en la máquina del suicidio.

1996: Ene. 29 - Linda Henslee, 48 años, de Wisconsin, inhala monóxido del carbono.

EUTANASIA EN CHILE
DOLOR CONTROLADO:
Más allá del debate ético, que puede ser interminable, si hay algo que ha preocupado al mundo científico y en particular a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas es que la despenalización de la eutanasia convierta a la muerte en rutina. Que los médicos se insensibilicen y dejen morir indiscriminadamente. La apuesta holandesa va por el buen criterio. En Chile, en cambio, los facultativos están por la vida.
—La aprobación de eutanasia la vemos desde lejos, porque es otra cultura. Por lo que todos hemos leído, puedo decir que ya se sabe de casos en los que se ha acelerado el proceso de muerte en forma injustificada. Muchos ven en esto una amenaza, porque abres una puerta que luego es usada indiscriminadamente; como la mujer a la que asistieron a terminar con su vida luego de que ésta lo solicitara por una fuerte depresión. En todo caso, si la sociedad chilena llegara a aprobar la eutanasia, me parece que los médicos seríamos los menos adecuados para poner nuestros conocimientos al servicio de la muerte. Por definición, tenemos la hermosa labor de resguardar la vida. La eutanasia es para los verdugos —advierte Herbert Spencer, jefe del departamento de Anestesiología y director de la unidad de Medicina del Dolor de Clínica Las Condes.
Durante los últimos 10 años ha trabajado con pacientes que sufren de dolor crónico benigno y oncológico, y nunca ha escuchado a algún enfermo que exija terminar con su vida. Por esto, no cree que el dolor mal tratado justifique la eutanasia. La soledad, abandono, depresión y desesperanza provocan otro tipo de dolor aun más terrible que el físico.
La prensa ya ha publicado que hoy son miles los casos en donde se pone término a la vida sin el consentimiento del paciente. Ante ese riesgo, mejor la cautela. Si se lograra atender integralmente a un paciente y se le aliviara el dolor físico, el sufrimiento económico y psicológico, probablemente nadie pediría la eutanasia, pero si hay dificultad para obtener buenos tratamientos y hay que pagar altos costos, las cosas cambian. Cuando hay un enfermo, también sufren los que están a su lado, y así la gente quiere poner término a ese dolor —agrega.
Tratamientos integrales en vez de eutanasia pueden ser la opción. Costos más bajos es una necesidad para cumplir esta opción.
Tampoco es bueno caer en el extremo de abusar de los avances médicos, lo que se conoce como ensañamiento terapéutico. El doctor Spencer cree que no se debe prolongar innecesariamente la vida; la muerte debe llegar como algo natural.
—No me planteo con un no rotundo a la eutanasia, no soy tan arrogante, pero no creo que sea la persona como para decidir algo así. Tener a un pariente enfermo cuya vida se prolonga innecesariamente es algo muy doloroso, pero hoy la sociedad no permite poner término a la vida. Y es algo que les compete a todos —aclara.

ANÁLISIS JURÍDICO DE LA EUTANASIA

Desde un punto de vista legal la eutanasia activa directa está penada por la Ley y no está permitida por ningún código ético ni deontológico.
En nuestro ordenamiento jurídico sería, en cualquier caso, un homicidio, y en el caso de que el médico proporcione los medios adecuados al enfermo, podría considerarse como inducción o cooperación al suicidio, recogido en el Código penal, en su artículo 143 del Título I, relativo al homicidio y sus formas.

Art. 143.
1. El que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años.
2. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años al que coopere con actos necesarios al suicidio de una persona.
3. Será castigado con la pena de prisión de seis a diez años si la cooperación llegara hasta el punto de ejecutar la muerte.
4. El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo.

La nueva redacción del Código penal (Ley orgánica 10/95, de 23 de noviembre) en el apartado 4 del artículo 143 recoge el caso concreto que nos ocupa «el que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo». Supone la incorporación de esta situación al nuevo Código penal, en la que la pena es sensiblemente inferior al resto de las circunstancias.

ASPECTOS ETICOS, MORALES Y RELIGIOSOS

Etimológicamente, la palabra "ética" deriva del griego ethikós, una voz usada, entre otras cosas, para designar el carácter o modo de ser de una persona adquirido por hábitos.
La Ética se expresa como un deseo de cumplir con nuestro deber solidario para con nuestros semejantes.
Las leyes, los códigos de ética y deontológicos son disposiciones generales que rigen para todos los integrantes de la sociedad; por encima de las codificaciones, leyes y reglamentos, el hombre actúa respondiendo a los mandatos de su conciencia.
Ética y Deontología consagran el derecho del hombre a ser atendido y respetado según normas de igualdad, respeto y justicia acordes con la dignidad humana.
El disfrutar del más alto nivel alcanzable de salud es uno de los derechos fundamentales de cada ser humano sin ninguna distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social.
La Declaración de Tokio (1975) señala que " la misión del médico es velar por la salud de la humanidad, sus conocimientos y su conciencia deben dedicarse a la realización de esta misión..."
La problemática médica asienta en los 4 postulados que fueran enunciados en 1979 por Beauchamp y Childress en el libro" Principles of Biomedical Ethics":
· No Maleficencia (No hacer daño), o "Primun non nocere".
· Beneficencia (Hacer para nuestros semejantes lo que haríamos para nosotros mismos).
Autonomía (Respetar el derecho inalienable de todo ser humano para decidir por sí, para sí y sobre sí mismo).
Justicia (Todos somos iguales ante la ley asumiendo que nuestros derechos terminan donde comienzan los del semejante).


OPINIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA FRENTE A LA EUTANASIA

Si en épocas pasadas existía cierta predilección por el martirio o la autoflagelación hoy ya no es así. La vida es un trayecto azaroso cargado de momentos de felicidad y otros muchos de profundo dolor. No sumemos penas inútiles al final de la vía.
En el siglo III la Iglesia Católica para evitar los suicidios de creyentes fanáticos que pretendían a través de la inmolación conquistar el paraíso, establece que cualquiera que atenta contra su propia vida no recibirá cristiana sepultura. Hacia el siglo IV San Agustín describe el suicidio como “detestable y abominable perversidad”.
El sexto mandamiento ordena: no matarás, Dios otorga la vida y los sufrimientos. Por lo tanto, se tienen que soportar. Así entendido el tema, el suicida usurpa las funciones de la iglesia y del estado.
Hoy aún perdura la certeza que no debemos actuar como Caín, que elimina a su hermano. Nadie tiene el derecho de quitarle la vida a un semejante. Pero en la eutanasia es cosa diferente, porque el que sufre es quien suplica ayuda. No para huir de la vida, no como un acto de cobardía frente a la adversidad. Sí para no prolongar la agonía. También para evitar dolores insoportables, físicos o psicológicos. En el camino sin retorno de la etapa terminal, cuando la calidad de vida se ha esfumado para no regresar, son muchos los pacientes que reclaman una muerte digna.
Dios otorga la vida y concede a los a los humanos el libre albedrío para juzgar lo que es bueno y malo, lo justo o equivocado. No es el cielo el responsable de tantos males que en su nombre se perpetran.
Finalmente la iglesia opina: “La fe en Jesucristo, fuerza para vivir y morir dignamente. El sufrimiento se ilumina por la fuerza de la fe.
. El Credo que profesa la Iglesia nos lleva a esperar la Vida eterna. Esta esperanza nos enseña que nuestra vida en el mundo es una de las etapas de nuestra existencia; importantísima y decisiva, ciertamente, pero no la única. Por eso cantamos con el Salmista:
"Tu gracia, oh Dios, vale más que la vida, te alabarán mis labios" (Sal 62). Llegar a compartir en plenitud la vida de Dios, “junto con toda la creación, libre ya del pecado y de la muerte, es el horizonte último de nuestra vida. Éste es el gran don de Dios que vale más que la vida temporal. Es la esperanza de la gloria que relativiza todas las dificultades y dolores de este mundo y nos da la fuerza necesaria para hacer de nuestra vida una ofrenda constante a Dios y a los hermanos. La fe en la Vida eterna nos permite vivir con serenidad y dignidad incluso cuando nos vemos confrontados con el sufrimiento o con la injusticia.
En este caso, siguiendo los pasos del Señor crucificado, sabemos que el mal es vencido por la confianza y el amor en virtud del poder del Dios creador, que resucita a sus fieles para la Vida. El sufrimiento, de por sí es un mal, no lo adoramos a él, sino al Dios que puede sacar bien incluso del mal”.

ORGANIZACIONES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA EUTANASIA
EN CONTRA DE LA EUTANASIA:

Hay Organizaciones que luchan contra la eutanasia y defienden la vida de sus potenciales víctimas.
A continuación, algunas de ellas:

Vida Humana Internacional.
Human Life International (HLI).
American Academy of Medical Ethics (AAME).
American Life League (ALL).
Americans United for Life (AUL).
Center for the Rights of the Terminally Ill (CRTI).
Citizens United Resisting Euthanasia (CURE).
International Anti-Euthanasia Task Force (IAETF).
Jews Opposing Euthanasia.
National Conference of Catholic Bishops (NCCB).
National Right to Life Committee (NRLC).
Physicians for Compassionate Care (PCC).
Asociación Médica Americana (AMA)

A favor, está la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente (España).


CONCLUSIONES

La diversidad de las conductas a través de los siglos y actualmente en numerosos países deja abierto un debate que los tiempos no han podido dilucidar:
Para que exista la muerte debe existir la vida, pero...
¿Es posible desdoblar esa unión indisoluble por medios que la moral, la ética, la religión y las disposiciones legales han condenado? Si. Lo es, pero bajo estrictas condiciones ya mencionadas.
Acaso, el hambre, la pobreza, la sumisión del hombre por el hombre, las economías asfixiantes, las humillaciones, la discriminación, la sectorización, la ignorancia, las guerras, la venta de drogas tóxicas y de armas, la corrupción y las persecuciones de todo tipo; ¿no son una forma socialmente aceptada de la que los poderosos se apropian para realizar una “selección eutanásica” en su beneficio (“los sanos”) en perjuicio de todos los demás que solo pretenden vivir una vida digna (“los enfermos”)?.
¿Debemos hacer tratamientos paliativos? Mientras sean útiles se deben aplicar, incluso mientras el paciente se niegue.
¿Debemos mejorar las instituciones hospitalarias en el mundo, para que estén disponibles para cada paciente que lo necesite, cualesquiera sean sus posibilidades terapéuticas? Así debiese ser. Pero las condiciones económicas y legislaciones de los países, impide las mejoras propuestas.
La otra alternativa es: ¿adoptaremos un utilitario ético, donde la muerte se juzga una solución y el enfermo, el débil, y el necesitado simplemente se elimina? Eso lo dirá el tiempo.
¿Primará nuestra tradición humanitaria, expresada tan bien en la Declaración Universal de Derechos Humanos como es el derecho a la vida? No hay respuesta.

REFLEXIÓN
Fue un tema extremadamente intenso. A pesar de todo, mi opinión no se modificó.
Sigo estando en contra de la eutanasia. Hoy, la medicina se encuentra en su plenidad, no entiendo como la misma medicina puede ser usada para poner fin a la vida de un ser humano. No comprendo como una persona puede pedir que limiten su vida, que exija su muerte. Es verdad que las condiciones de vida en que se encuentran, son deplorables; pero creo que siempre está la esperanza, la fe, imponiéndose como un gran muro que en algún minuto podría devolver cada segundo de vida que se ha llevado.
En un documento encontré el siguiente párrafo, que define toda mi posición ante este tema, creo que bastante polémico:
“Cuando matar se vuelve una solución: SI HOY ACEPTAMOS LA MATANZA INTENCIONAL DE UN PACIENTE COMO UNA SOLUCIÓN PARA UN PROBLEMA, ENTONCES MAÑANA ENCONTRAREMOS CIEN PROBLEMAS PARA LOS QUE MATANDO, TAMBIÉN SE ACEPTARÁ COMO UNA SOLUCIÓN.”
Mi opinión queda bastante clara.
ANEXO FOTOGRÁFICO


BIBLIOGRAFÍA
SITIOS DE INTERNET
· Interrogantes.com
· Lafacu.com
· Morirdignamente.com
LITERATURA
· De mujer a mujer. Diario La Tercera.
· Diccionario Psicológico Friederich Dorsch.
· Diccionario Anaya de la Lengua.
· Diccionario de la Real Academia Española 20* Edición.